jueves, 30 de agosto de 2012

PROFETAS DEL SIGLO OCTAVO (SEGUNDO PARCIAL)


PROFETAS DEL SIGLO OCTAVO.




  • AMOS
  • OSEAS
  • MIQUEAS
                                      INTRODUCCIÓN.
  • Antes de nada conviene situarnos en el marco histórico temporal de este gran periodo profético. La primera mitad del siglo VIII a.C. en el próximo oriente esta marcada por la decadencia Asiria, situación que es aprovechada por los reinos arameos y las tribus de Israel y de Juda para su propio desarrollo y crecimiento. 
  • Por ejemplo, en Israel, durante el reinado de Joroboan II (786-746), recuerda en cierto modo la expansión del reino de Salomón. Por su parte, los reyes de Juda de este periodo (Amasias y Uzias) impulsaran florecientes relaciones comerciales con el reino de Saba y a fabulosa Ofir. Es un tiempo de gran prosperidad económica y euforia política, pero también de relajación moral, social y religiosa como refleja la predicación de Amos y Oseas, los cuales fueron contemporáneos, ejerciendo su ministerio en este tiempo.
  • En la segunda mitad del s. VIII a.C. cambiara drasticamente la situación. Con la subida de Taglatfalasar III (745-727) al trono se rehace el imperio asirio, que alcanzara su máximo esplendor gracias a el y sus sucesores como: Salmanasar V (727-722), Sargon (722-705) y Senaquerib (704-681).
  • Durante este periodo, los asaltos de Asiria son continuos, como se deja traslucir en las profecías de Miqueas e Isaia, cuyo ministerio profético tiene lugar en estos días. De hecho la actividad de Isaias cubre toda esta segunda mitad del siglo VIII.
EL PROFETA AMOS.

MARCO HISTÓRICO.

Amós fue llamado para cumplir su misión en un tiempo cuando Israel y Judá eran prósperos.

En los días de Jeroboam II Israel estaba en el punto máximo de su poder. Jeroboam había derrotado a los sirios y ensanchado el territorio del reino del norte hasta el límite septentrional que había tenido cuando el reino estaba unido. Se extendía desde Hamat, en el extremo norte, hasta el mar Muerto (2 Reyes 14: 25-28).

En cuanto a Judá, el rey Uzías había subyugado a los idumeos y a los filisteos, había sometido a los amonitas y promovido la agricultura y las artes nacionales propias de los tiempos de paz; había creado un ejército grande y poderoso y fortificado mucho a Jerusalén (2 Crónicas 26: 1-15).

Indudablemente que Israel, a salvo de enemigos extranjeros y fuerte interiormente, se sentía seguro contra todo peligro o destrucción. Es verdad que el creciente poder de Asiria llamaba la atención, pero parecía muy difícil que atacase a Israel.

Los frutos naturales de la prosperidad: orgullo, lujo, egoísmo, opresión, maduraban lozanamente en ambos reinos. Sin embargo, la situación de Israel era peor por causa del culto al becerro, que había sido instituido por su primer rey, Jeroboam I (1 Reyes 12: 25-33). Sin duda, este culto al becerro fue la razón por la que tanto Amós como Oseas fueron comisionados para dirigir sus profecías, especialmente contra el reino del norte.

Como Uzías fue rey de Judá desde 767 hasta 750 a. C., y Jeroboam II lo fue de Israel desde 782 hasta 753 a. C., es probable entonces que el ministerio de Amós transcurriera en algún tiempo entre 767 y 753 a. C. No hay indicio alguno en el libro en cuanto a la duración de su obra profética activa.

La declaración "dos años antes del terremoto" (cap. 1: 1) no nos ayuda, porque no hay manera de descubrir cuándo sucedió ese terremoto. Sin duda Amós fue contemporáneo del profeta Óseas, pero de mayor edad.

MENSAJE.



El propósito principal de Amós fue llamar la atención del pueblo de Dios a sus pecados y, hasta donde fuera posible, instarlo al arrepentimiento.

Así como el espíritu de Pablo se conmovía en Atenas cuando vio cuán completamente la ciudad estaba, entregada a la idolatría, así también Amós debe haberse conmovido por el lujo y los pecados que él describe tan vívida y detalladamente.

Reprendió los pecados causados por la prosperidad material, los despilfarros, las orgías y el libertinaje de los ricos, los cuales oprimían a los pobres y pervertían el derecho mediante cohechos y extorsiones.
Amós presta más atención a los detalles y a las circunstancias de las iniquidades, que Oseas. Su estilo es gráfico en toda su profecía, y revela los pecados en los acontecimientos de la vida diaria del pueblo. Ninguna mala práctica parece haber quedado excluida de su atención.
Consideraba su deber amonestar a Israel, a Judá y a las naciones circunvecinas, acerca de los castigos divinos que sin duda vendrían sobre ellas si persistían en su iniquidad. Sin embargo, su libro termina con un cuadro glorioso del triunfo final de la justicia sobre la iniquidad.
PROFECÍA.
Uno de los mensajes mas importantes que podemos ver en la profecía de Amos es el anuncio del "Día grande de Jehová", aparentemente el pueblo tenia un cierto conocimiento de este día, pero lo consideraban como un día de luz(5.20), pero Amos les dice que ese  día sera  en que Dios castigara a los enemigos de Israel.
Podemos diferencias dos partes principales en Amos:
  1.  La primera parte es una denuncia contra ocho naciones teniendo en común el haber tenido alguna influencia negativa contra Israel, Amos hace una recolección de los crímenes cometidos contra Israel y al mismo tiempo cita el castigo que el Dios de Justicia hará con estas naciones, lo peculiar de esta parte es el hecho de que el profeta pronuncia además otras acusaciones contra toda la casa de Jacob, es decir, los dos reinos del norte y del sur, dedicándoles tres capítulos o mejor dicho una buena porción de sus escritos, como una fuerte critica a la sociedad de la época en que desarrolla esta profecía, el profeta fustiga la injusticia social reinante, el enriquecimiento de muchos a costa de los débiles, explotados sin compasión (3.10; 5.11), el soborno y la prevaricacion de jueces y tribunales(5.12), al igual que a las naciones que les fustiga igual le habla a la casa de Jacob, diciéndoles que El Señor, no permanecerá indiferente ante los pecados, sin que castigara a quienes los cometan, por eso urge a todo Israel: "!Preparate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel."
  2. La segunda parte, es la recolección de de cinco visiones y el mensaje principal de ellas es la restauración futura de Israel (9.11-15), esta porción la comprendes del capitulo siete al nueve, las cuales citamos a continuación:
  • LA PLAGA DE LANGOSTAS (7.1-3)
  • EL GRAN FUEGO (7.4-6)
  • LA PLOMADA (7.7-16)
  • LA CESTA DE FRUTA MADURA (8.1-4)
  • EL SEÑOR AL LADO DEL ALTAR (9.1-15)
BOSQUEJO.


I. Sobrescrito, 1: 1.



II. Castigos para los países circunvecinos, Judá e Israel, 1: 2 a 2: 16.


A. Damasco, 1: 2-5.
B. Gaza, 1: 6-8.
C. Tiro, 1: 9-10.
D. Edom, 1: 11-12.
E. Amón, 1: 13-15.
F. Moab, 2: 1-3.
G. Judá, 2: 4-5.
H. Israel, 2: 6-16.

III. Mensajes proféticos para Israel, 3: 1 a 6: 14.

A. La certidumbre de los mensajes del profeta, 3: 1-8.
B. El castigo es inevitable porque Israel no se arrepiente, 3: 1 a 4: 13.
C. Lamento por el destino de la nación, 5: 1-27.
D. Ayes para los que postergan el día de Jehová, 6: 1-14.

IV. Las visiones de amenazas contra Israel, 7: 1 a 9: 10.

A. La visión de las langostas, 7: 1-3.
B. La visión del fuego, 7: 4-6.
C. La visión de la plomada, 7: 7-9.
D. Amasías se opone a Amós, 7: 10-17.
E. La visión de las frutas de verano y el hambre por la palabra de Dios, 8: 1-14.
F. La Visión del castigo de los pecadores, 9: 1 -10.

V. Las promesas de restauración y bendición, 9: 11-15.



  •      EL PROFETA OSEAS      




            El contexto histórico trata de dar a conocer un panorama de lo que estaba sucediendo con el pueblo de Israel, el libro que estamos estudiando nos da una idea clara de la época en la cual estaban sucediendo los eventos citados por el profeta. Veamos  lo que dice el texto Bíblico
  1:1 “Palabra del Señor que vino a Oseas, hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel.”
  • La duración del ministerio de Oseas pudo ser de aproximadamente 40 años pues Jeroboam II murió en el año753 y Ezequías subió al trono hacia el 715. Aunque el libro no nos provee información específica acerca de los tiempos, los acontecimientos narrados nos permiten observar lo siguiente:
  • “Cuando nació el primer hijo del profeta, la dinastía de Jehú todavía reinaba, porque el Señor específica que aún debía castigarse a la casa de Jehú (1:4) pero no es claro si el gobernante en ese momento era Jeroboam II o su infortunado hijo Zacarías, asesinado por Salum  752 a.C.
  • Si su ministerio comenzó al cerrar el reinado de Jeroboam, en su mayoría se desarrolló en la era convulsionada de Mánahem (752 - 742 a.C.). Peka (740 - 732 a.C.) y Oseas (732 – 722 a.C.). 
  • Fueron tiempos desesperantes los que se vivieron cuando los ejércitos asirios se abalanzaron hacia el oeste repentinamente y los israelitas buscaron en vano preservar su integridad y seguridad como nación, ya fuera por la guerra o por la conciliación.” [2]

Encontramos dentro del texto de Oseas varias referencias a la relación de Israel con Asiria en los Vs. 7:6, 7:11, 8:4, 8:8-10, 12:1.
  • “En síntesis, el ministerio de Oseas se prolongó a lo largo del problemático tercer cuarto del siglo VIII (750-725 a.C.). Su destino fue presenciar la agonía de Israel al ver que todo tratamiento había resultado inútil. 
  • La caída de Israel no podía evitarse ni acallando los ánimos internos, ni buscando ayuda de aliados como Egipto. El juicio era irrevocable. 
  • Si Oseas vivió para ver el fin, no lo sabemos. Pero, la palabra profética de Dios y su propia comprensión de los textos le dieron la certeza que el fin llegaría, certeza que proclamó fielmente pero en la cual no pudo regocijarse.” [3]

Para ampliar un poco la referencia que nos da la Biblia respecto a los reyes de Israel y Judá, podemos encontrar que el texto nos remite a 2 Crónicas 26:1-32:1-32. Donde nos describe algunas características de estos reyes.
Uzías
Este rey hizo lo bueno ante los ojos de Dios; tuvo fama por todo el país V 15, pero después se enorgulleció su corazón y pretendió quemar el incienso que sólo le correspondía hacerlo a los sacerdotes descendientes de Aarón, por esta causa Dios lo hirió con una lepra hasta el día de su muerte.
Jotam : 
Acerca de él se dice que hizo lo recto ante los ojos del Señor pues siguió el ejemplo de su padre, construyó ciudades, fortalezas y torres en el bosque. Muestra la diferencia con el pueblo que seguía corrompido V 2, Él se hizo poderoso porque se propuso obedecer a Dios V 6.

Acaz
 Hizo lo malo ante los ojos del Señor, siguió el mal ejemplo de los reyes de Israel. Construyó imágenes a los baales y quemó a sus hijos al fuego, acto que era abominable para Dios, por esta causa  Asiria los invadió y fueron llevados prisioneros. Este rey se obstinó en adorar los dioses de los asirios pensando que así como ayudaron a los asirios lo ayudarían a él, y esto desagradó más al Señor, al morir el rey fue sepultado en Jerusalén pero no en el panteón de sus padres.

Ezequías
Este rey hizo lo que agrada al Señor durante todo su reinado. Reparó las puertas del templo, hizo purificar a los levitas y al templo, presentó ofrendas por el pecado y holocaustos por los sacerdotes, y sacrificios de acción de gracias. 
Con todo lo que hicieron restablecieron el culto al Señor, Ezequías hizo también que se celebrara la pascua. Este era un hombre que confiaba en el Señor, enfrentó al ejército babilónico comandado por Senaquerib diciendo que Dios era quien los defendía. 
Cuando enfermó oró a Dios y él le respondió y su corazón se enorgulleció, pero después que se arrepintió de su orgullo Dios cesó su ira con él y el pueblo. Ezequías fue un hombre próspero y tuvo éxito en todas las cosas que emprendió. Al final de sus días Dios se apartó de él para probarlo; al morir fue sepultado en la parte superior del panteón de sus antepasados y el pueblo le rindió honores. Estos fueron reyes de Judá.

Jeroboam
 Reinó en Israel e hizo lo malo ante los ojos del Señor.
CONTEXTO GEOGRÁFICO

CUADRO No. 1
  • Realmente hemos visto que para la comprensión del libro de Oseas se hace necesario el reconocimiento de la situación geográfica de Israel. En el contexto histórico vimos que la división del reino trajo sus propias consecuencias tanto a nivel político, religioso y social.
  • Por tanto presentamos el mapa No.1 donde encontramos la división tribal, para así tener una mejor ubicación del lugar donde se instalaron las doce tribus ya que en  Oseas se  mencionan algunas de ellas, como Efraín (aunque también se usa como sinónimo de Israel) Benjamín, Judá; y lugares específicos como Mizpa, Tabor, Ramá, Gabaa, Bet-avén, Galaad, Samaria, Tiro, Bet-el, Gilgal y otros.
  • Judá puede evitar la suerte de Israel si permanece junto a Dios. Bet-avén (casa de iniquidad) se usa en lugar de Betel (casa de Dios). Gilgal y Betel era lugares del culto pagano. [4]

Mizpa
Sitio en Galaad sobre la margen este del río Jordán. Tabor es una montaña redondeada en el valle de Jezreel al occidente del Jordán. Ambos se habían convertido en lugares del culto idólatra. Gabaa estaba a 5 km al norte de Jerusalén; Ramá, 8 km al norte de Jerusalén. [5]
En el segundo mapa vemos la conformación de los dos reinos, el del norte: Israel; y el del sur: Judá. En el primero se desarrolla la vida de Oseas, bajo el mandato de Jeroboam II, aunque su mensaje va dirigido a todo el pueblo de Israel.
Con esto podemos también apreciar el conocimiento que Oseas demuestra de su contexto geográfico, ya que no se está refiriendo únicamente a lugares cercanos de su territorio, sino que hay una concepción clara de lo que son los reinos de Judá e Israel y de que el mensaje va dirigido a los dos.
Mapas: DOWLEY, TimAtlas Bíblico Portavoz. Grand Rapids: Portavoz, 1991.
En el libro de Oseas encontramos varios tipos de simbolismo entre ellos:
Actos simbólicos:
El mayor acto simbólico es el matrimonio del profeta con una prostituta, y la razón de este acto es descrito en el V. 2 “porque la tierra fornica apartándose de Yahveh” creando así una relación entre la experiencia de Oseas y la del Señor con su pueblo.  Este acontecimiento es interpretado de varias maneras, las veremos más adelante en los problemas de interpretación.
De nombres:
Jezreel: (Dios Dispersa o Dios esparce). Es el nombre del primer hijo de Oseas con Gomer. Jezreel era el nombre del lugar donde Jehú mató a los 70 hijos de Acab (2 Reyes 10:11). Por esta razón Dios haría cesar toda la dinastía de Israel.
Lo-ruhama: (No más misericordia). Nombre de la segunda hija. El significado de su nombre muestra que  Dios no se compadecería más de un pueblo rebelde.
Lo-ammi: (No pueblo mío). Nombre del tercer hijo de Oseas con Gomer. Indica el fin de la relación de Dios con Israel. Nótese la progresión de los tres nombres: Jezreel, juicio.
Lo-ruhama, tolerancia pasiva; Lo-ammi, ninguna relación. [6]
Acor: (Dificultad). Dice que el valle de Acor le será como puerta de esperanza. Además este lugar fue donde sucedió el pecado de Acán al principio de la conquista (Josué 7:26). Por tanto podemos ver cómo Dios transforma un sitio de pecado, en un lugar de esperanza.
Baali: (Amo) El término tiene varias implicaciones, por un lado se relaciona con el nombre del dios pagano, por otro lado, era una palabra usada para referirse a un señor, amo, esposo o poseedor .
Ishi: (Mi esposo) Nos muestra un nombre mucho más cercano, pues relacionándolo con el contexto, se refiere al amor.
Bet-avén: (Casa de iniquidad). Es usado en lugar de Bet-el (casa de Dios), pues esta se había convertido al igual que Gilgal en lugares de culto pagano.
Jareb: (Alborotador, contencioso) El texto viene diciendo que Efraín será destruida poco a poco, que en medio de su desespero buscará ayuda en su enemigo, pero éste no podrá ayudarlo.
Términos simbólicos:
“Quebraré yo el arco de Israel”: Puede significar el poder militar de Israel. Y encontramos aquí un juego de palabras por su sonido familiar: Israel, Jezreel. Lo que podemos ver en este capítulo es que Dios destruiría el poder de Jehú e Israel en el lugar donde ellos habían exterminado la familia de Acab.
“La atraeré al desierto” Puede verse el desierto, no como un sitio de castigo, sino un lugar de privacidad.
“Seré como polilla a Efraín y como carcoma a Judá” A causa de andar en sus vanidades, serán destruidos, tanto Efraín, como Judá. Las figuras representan una destrucción lenta, desde adentro.
“son adúlteros, como el horno encendido por el hornero”. “Ardían en sus pasiones, hallaban gratificación, y se encendían de nuevo en un ciclo interminable.
“Efraín como paloma incauta”. Querían acudir a Egipto y Asiria, la figura es de ingenuidad y también se refiere a que está expuesta a perderse, puede extraviarse fácilmente. Israel pretendía encontrar ayuda en estos reinos.
“Fueron como arco engañoso”. Literalmente “flojo, suelto” que no puede lanzar directamente, pues dice que volvieron, pero no a Dios, y por ello serán avergonzados en Egipto.
“Se apacienta de viento”. Busca vías erradas y triviales para satisfacer sus propios deseos, esto es haciendo pacto con los asirios.
“Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano. Efraín dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré; yo seré a él como la haya verde; de mí será hallado tu fruto.” La restauración de Israel será haciéndola florecer, dándole estabilidad, dándole fragancia, embelleciéndola y siendo refugio para ella.
 PROBLEMAS DE INTERPRETACIÓN
El evento principal del libro ha levantado toda una discusión en cuanto a su interpretación, si debe ser literal, alegórica (o como una parábola) o como si fuese una historia real, pero que Gomer era una mujer ligera arrepentida. En el Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado lo amplían de la siguiente manera: 
“El extraño matrimonio del profeta ha suscitado a lo largo de la historia diversas interpretaciones: 
1. Se argumenta por un lado que se trata de un mensaje recibido en visión, pero no de un hecho real. 
2. Otra postura muy parecida a la precedente es que se le da a esta unión el sentido de una parábola por las siguientes razones: 
a.) Es imposible que Dios haya ordenado al profeta que se casara con una prostituta, un matrimonio odioso que hubiera debilitado su autoridad sobre los mejores elementos de la población. 
 b.) La ley de Moisés prohibía que un sacerdote se casara con una mujer deshonrada; aunque los profetas no eran sacerdotes,  Dios no incitaría a un profeta a que se casara con una mujer deshonesta. 
c.) Los acontecimientos del Cáp. 1, si eran reales, abarcarían años, teniendo en cuenta el nacimiento de varios hijos, en este caso, la enseñanza de la acción alegórica desaparecería. Esta tercera objeción, sin embargo, no es válida: Una vocación profética se presenta en ocasiones por etapas; la experiencia adquirida en el curso de los años puede afirmar aun mas las convicciones. El largo sufrimiento de Oseas le habría permitido comparar mejor la infidelidad de Gomer hacia él y la de Israel hacia Dios.

Se pueden así refutar las opiniones anteriores (1 y 2): 
a.) Lo que sea reprensible en el mundo real desde el punto de vista moral y religioso no lo será menos cuando se presente en forma de visión o de parábola. 
b.) Este episodio ficticio, esta parábola de Oseas, hubiera arrojado una mancha sobre la reputación de sus hijos, constituido una calumnia contra Gomer, que no hubiera sido culpable de adulterio, ridiculizando en vano al profeta, y provocando tensiones sin causa en la familia. 
c.) Oseas no da ni la mas mínima indicación de que todo ello sea una mera alegoría o parábola. 
d.) El nombre de Gomel, hija de Diblaim, no indica ningún simbolismo. 
e.) El hecho de que el segundo hijo fuera niña no constituye ningún simbolismo. 
f.) Otros profetas menores como Ahías )1 Reyes 11:29-31) y Sedequías (22:11) habían usado gestos realistas. 
g.) Los profetas tenían la costumbre de dar a sus hijos nombres simbólicos (cfr. Los nombres de los hijos de Isaías [Isaías 7:3; 8:3]). 
h.) En Oseas 1:2-4, 6 el profeta figura en tercera persona, y en primera en 3:1-3. Se puede hacer este cambio en el curso de un relato real, pero una alegoría o una parábola no lo tolerarían). 
La experiencia de Oseas da la mejor explicación de este mensaje, que bota del sufrimiento del profeta. La posición coherente es aceptar que hubo matrimonio; pero es plausible admitir que o bien Gomer era una mujer ligera arrepentida, o bien que sus tendencias a la infidelidad no se manifestaron más que después de su matrimonio Las palabras de Oseas 1:2 pueden ser comprendidas como una anticipación o un presagio.” [7]
  • Ante la posición de estos autores, pensamos que así como se establece en el texto las dos primeras opciones son poco probables por el número de argumentos que las refutan, y en cuanto a la tercera opción, nos parece que el texto bíblico es claro en cuanto al mandato de Dios a Oseas, de casarse con una ramera, por lo tanto, este texto no  puede ser tomado como un presagio, sino que se trata precisamente de mostrar el amor de Dios a Israel por medio de esa decisión del profeta de amar a Gomer, no tendría sentido si Oseas se hubiese casado engañado o con una mujer que se ha arrepentido, pues esta no es la situación entre Dios e Israel: Dios escogió a su pueblo, no porque fuera bueno, sino porque decidió amarlo, este pueblo desde el principio demostró su infidelidad y se prostituyó ante otros dioses y pueblos. Además Israel en esta etapa estaba lejos de querer arrepentirse, pues se había enorgullecido por su prosperidad y su creencia en otros dioses.

Dentro del Nuevo Testamento encontramos cómo Oseas es citado por los autores de este. Dando cumplimiento a   palabras y elementos  que dan más luz al texto bíblico o brindan mayor comprensión del texto.
La primera cita que encontramos del libro de Amós  en el Nuevo Testamento es: Romanos 9:26 y corresponde a Oseas 1:10, que nos presenta el lugar donde los hijos que no eran hijos  serían llamados hijos del Dios viviente. Pablo en este texto de Romanos aclara que esto corresponde a los gentiles.
Otra cita es 2:23 la cual es presentada en Romanos 9:25. Pablo en este texto aclara de quién esta hablando y esto corresponde a los gentiles. 1 Pedro 2:10 también hace referencia a los que no eran pueblo, pero ahora si lo son.
Oseas 6:2 Nos remite a Lucas 24:46 y  1 Corintios 15:4, estos nos hablan de la resurrección de Cristo.
6:6  Nos remite a Mateo 9:13 y 12: 7 que nos indican la misericordia de Dios para con los seres humanos.
9:7 Nos remite a Lucas 21:22 expresando juicio de parte de Dios para dar cumplimiento a la profecía.
10:8   Nos envía a Lucas 23:30 y Apocalipsis 6:16, declarando juicio sobre los habitantes de Israel pues la ira del cordero será derramada.
11:1 Nos remite a Mateo 2:15 el cual nos habla de el cumplimiento de la profecía para decir que de Egipto llamó a su hijo, refiriéndose a Jesús.
13:14 nos remite a 1Corintios 15:55, Pablo cita este texto en forma de pregunta ¿Dónde está oh muerte tu aguijón? Refiriéndose a la victoria sobre la muerte.
  • Podemos concluir entonces que la mayoría de los textos de Oseas que fueron citados en el Nuevo Testamento forman parte del cumplimiento de la profecía  dada por Oseas, este habla de el llamado a los gentiles,  la resurrección de Cristo, la misericordia de Dios, el juicio de Dios y su ira derramada sobre quienes no le obedecen el llamado a Cristo de Egipto  y por último el triunfo sobre la muerte de parte de Dios.


SE LES RECUERDA ALUMNOS DE PROFETAS MENORES DEL DIA VIERNES POR LA NOCHE QUE EL PARCIAL LLEGARA HASTA LO QUE VEAMOS EL DIA VIERNES 31 DE AGOSTO DEL 2012

viernes, 20 de julio de 2012

PROFETAS LITERARIOS INTRODUCCION.(PRIMER PARCIAL)




LOS PROFETAS MENORES. 

INTRODUCCION.

Para efectos de esta clase debemos hacer notar que estaremos abordando el tema de los profetas literarios, es importante señalar que los profetas han desarrollado su papel desde la fundación de la tierra comenzando esta labor con el mismo Dios creador, al ser el primero en manifestar su voluntad al mismo hombre cara a cara, luego podemos ver una lista de profetas que utilizaron la tradición oral como herramienta para cumplir la labor profetica, dentro de estos profetas podemos señalar:

·                                                                                           Abraham

·                                                                                          Isaac

·                                                                                       Jacob

·                                                                                       Elias

·                                                                                      Eliseo

De estos como muchos que fueron anteriores a los profetas literarios, no podemos tener una fecha exacta de su participación y es de hacer notar que existen diferentes posiciones o escuelas que sostienen diferentes argumentos para defender sus posiciones.



LOS PROFETAS LITERARIO.

Presentaremos a continuación un orden cronológico en los cuales tomamos una posición en base a las evidencias internas y externas que nos permiten clasificar a los profetas literarios, existen muchas posiciones en base a criterios propios teologicos.
De las fechas adscritas a los profetas como son dadas abajo, la primera es la que ha de recordar la clase como la aceptada actualmente.
De esta manera presentamos la clasificación siguiente:

1./ SIGLO NOVENO----Periodo Asirio temprano.

A.- ABDIAS, 848 AC (Otras posiciones lo ubican en el 586a.C)

B.- JOEL, 830 AC (Otros lo ubican entre 450 y 350 en el imperio Persa)

C.- JONAS, 790-750AC (Otros lo ubican en el siglo VI o V AC)

II. SIGLO OCTAVO-----Periodo Asirio.
A.- AMOS, 755 AC
B.- OSEAS 750/725 AC
C.- ISAIAS, 740/700 AC
D.- MIQUEAS, 735/700 AC

III. SIGLO SEPTIMO------Periodo caldeo.
A.- JEREMIAS, 626/586 AC
B.- SOFONIAS, 630/625 AC
C.- NAHUM, 625/612 AC
D.- HABACUC, 605 AC

IV. SIGLO SEXTO------El Exilio.
A.- EZEQUIEL, 593 AC

B.- DANIEL, 605/536 AC




V. SIGLO QUINTO-----DESPUES DEL EXILIO.

A.- HAGEO, 520 AC

B.- ZACARIAS, 520/518 AC
C.- MALAQUIAS, 440 AC



PROFETAS LITERARIOS DE FECHAS INCIERTAS.



ABDIAS.



ABDIAS: “Siervo de Jehova”

Observaciones Generales:

1.- Abdias es el mas corto de los libros del Antiguo Testamento

2.- Fecha probable 845 a.C.

3.- Este libro lleva como mensaje principal el castigo a las naciones que oprimieron a Israel, en especial a Edom, por su traición a Juda.

4.- Hubo por lo menos cuatro ocasiones en las que Edom ayudo al saqueo de Jerusalem y de Juda. Fueron:


a.- Durante el reinado de Joram (853 a.C. 2 Cr. 21:8)
b.- Durante el reinado de Amasias (796 a.C. 2 Cr. 25:11)
c.- Durante el reinado de Acaz (735 a.C. 2 Cr. 28:16)
d.- Durante el reinado de Sedequias (597 a.C. 2Cr. 36:11)

BOSQUEJO GENERAL.

I.   Se decreta la destrucción completa de Edom, vers. 1-16
II. Exaltacion de Israel, El reino de Jehova ha de ser establecido en el Monte de Sion, vers. 17-21.


BOSQUEJO PROFETICO.

I. El castigo de Edom, vers. 1-14
II. El dia de Jehova, vers. 15-18
III. La victoria de Israel, 19-21


COMENTARIO.

Uno de los temas principales que deben ser abordados al estudiar el libro de Abdías, es principalmente su carácter profético, dentro de este libro podemos encontrar dos tipos de profecías, primeramente vemos una a la cual le llamaremos, ya cumplida, y es la concerniente a Edom, del versículo del 1/9, vemos que el país de Edom, donde vivían los descendientes de Esaú, hermano gemelo de Jacob, se situaba al sudoeste de Judá. 

Los edomitas y los israelitas eran enemigos desde el tiempo en que los israelitas llegaron a la Tierra prometida (Nm. 20.14-21), el profeta Abdías, en nombre de Dios, anuncia que Edom seria destruido.

Los juicios contra Edom, se pueden resumir de la siguiente manera:
a.- A causa de la ingratitud de su corazón. (1:1-9)
b.- Debido a su actitud tan traicionera (1:10-16)

Algo que es importante hacer resaltar que del versículo diez, podemos notar un cambio en el sentido de la escritura manteniendo una aparente reivindicación o surgimiento de Edom, contra Jacob. 

El escritor parece retomar el tema de discordia de los hermanos, cuando en los versículos anteriores se anunciaba un aniquilamiento total (1:9), es aquí donde veremos el segundo tipo de profecía a la cual llamaremos, profecía tribulacionaria o del tiempo de la tribulación, aunque mucho toman la profecía hasta el versículo 15.

Es necesario comprender que hay un marco de hechos que tienen que suceder para ese surgimiento del, día de Jehová, esta parte es la que se nos explica en los versículos del 10-14, donde el surgimiento de la sedición del Armagedón, se dará a través de sus propios hermanos, los cuales no escucharan la predicación del evangelio del reino y por lo tanto estarán contra los de Jacob. 

Luego vemos la frase que da peso a la profecía, el día de Jehová, haciendo alusión directa a la guerra de Gog y Magog, donde con brazo de hierro serán aniquilados aquellos que levante guerra contra Jacob, para luego hacer alusión a la transición del reino milenial(vers. 21).

NOTA IMPORTANTE:

ALUMNOS DEL COLEGIO BAUTISTA DE TEOLOGIA DE EL SALVADOR, SE LES PIDE QUE LEAN EL LIBRO DE JOEL Y JONAS PARA LA PROXIMA CLASE.


El profeta Joel


3 capítulos

Acerca del autor y de la fecha en que fue escrito el libro

El propósito del libro

Peculiaridades

Resumen del contenido

1. Acerca del autor y de la fecha en que fue escrito el libro

El primer versículo indica que Joel (= Jehová es Dios), hijo de Petuel, es el autor de este breve libro. Además de esta breve mención, no conocemos otros detalles acerca de Joel y de las circunstancias de su vida. Se ha conjeturado mucho para tratar de precisar en qué época vivió Joel. Algunos estudiosos afirman que el libro fue escrito aproximadamente en el siglo IV a.C., o quizá antes. Otros expositores piensan que Joel vivió durante el siglo IX a.C., probablemente en el tiempo de Joás, rey de Judá.
Una enorme plaga de langostas y una terrible sequía fueron los eventos que dieron la ocasión para que este libro fuera escrito. Sin embargo, tales incidentes son tan frecuentes en el oriente que nadie puede partir de ellos para determinar el marco histórico en que sucedieron. Las Sagradas Escrituras guardan silencio en cuanto al tiempo en que fue escrito este libro, por lo tanto, nosotros debemos respetar dicha omisión.
2. El propósito del libro
La profecía de Joel marca un amplio círculo que abarca desde las calamidades de su época hasta el tiempo futuro en que el pueblo de Dios será oprimido y, luego, restaurado y bendecido en el día de Cristo. De manera que Joel bien puede ser llamado el profeta del día de Jehová. Este día está nombrado cinco veces en el libro de Joel (ver punto 3, Peculiaridades).
La gran plaga de langostas y la sequía eran castigos de Jehová. Moisés y Salomón ya habían profetizado acerca de estos juicios (Deuteronomio 28: 38-39 y 1.º Reyes 8:37). Sin embargo, el pueblo no reconocía que dichos castigos provenían de la mano de Jehová. Por esto, en el capítulo 1, el profeta se dirige a los ancianos y a los sacerdotes exhortándoles a que se lamenten y a que se arrepientan.
El capítulo 2 muestra una visión ampliada. Ya no sólo vemos langostas, sino también un ejército de enemigos que invaden la tierra desde el norte y la destruyen. La trompeta suena en Sion como una alarma y el pueblo se arrepiente. El día de Jehová viene, y Él mismo salva a su pueblo del ataque del ejército del norte. La tierra no sólo es bendecida con la lluvia temprana y con la tardía, sino también con el Espíritu Santo que es derramado sobre toda carne. Aun cuando Pedro, en Hechos 2: 16-21, haya proclamado las palabras de Joel casi textualmente, el cumplimiento de esta profecía es aún un hecho futuro.
El último capítulo describe el juicio de las naciones, hecho que sucederá en el valle de Josafat, en el día de Jehová. Este capítulo nos enseña también acerca de la plenitud de la bendición del Milenio.
3. Peculiaridades
El día de Jehová
El día de Jehová se encuentra mencionado en el libro de Joel cinco veces: 1:15; 2:1,11,31; 3:14. En el Antiguo Testamento, es el día del ardor y la ira de Jehová (Isaías 13:9; Sofonías 2: 2 y 3), día en el que Él combate contra sus enemigos (Ezequiel 13:5). Algunas veces, este día es mencionado como muy cercano (Isaías 13:6; Ezequiel 30:3; Abdías 15; Sofonías 1: 7 y 14). Pero, antes de que este día llegue, Elías, el profeta, será enviado (Malaquías 4:5; Lucas 1:17; Marcos 9: 11-13).
En el Nuevo Testamento, el día de Jehová es llamado el día del Señor (1.ª Tesalonicenses 5:2; 2.ª Tesalonicenses 2:2; 2.ª Pedro 3:10). El día del Señor indica el punto de partida del período que comenzará con la aparición gloriosa de Cristo junto a sus santos. Él vendrá entonces para juzgar las naciones y para establecer Su glorioso reino de paz (Mateo 25:31-46; Apocalipsis 19:11-21). La segunda carta a los Tesalonicenses, capítulo 2:2, nos enseña que el día del Señor estará precedido por una apostasía total de la Cristiandad y por la manifestación del Anticristo, el hombre de pecado. El día del Señor, con todos sus juicios, vendrá como ladrón en la noche (1.ª Tesalonicenses 5: 2,4; 2.ª Pedro 3:10).
Este es el motivo por el cual no debemos confundir el día del Señor con la venida del Señor a buscar a sus santos, lo cual sucederá al final del actual período de gracia (Juan 14:3; 1.ª Corintios 15:51-58; 1.ª Tesalonicenses 4:15-18). Este último es el evento que los creyentes del día de la gracia esperan (1.ª Tesalonicenses 1:10; Apocalipsis 3:11; 22:7, 12, 20).
4. Resumen del contenido
  Joel 1: Marco histórico: Langostas y sequía.
  Joel 2: Contenido simbólico: El ataque de los ejércitos del norte.
Joel 3: El día de Jehová: Juicios y bendiciones.

5. LA PROFECIA DEL DERRAMAMIENTO DEL ESPIRITU SANTO.


Es importante hacer notar la palabra efusion, la cual implica el derramamiento de un liquido especialmente de sangre, en un estado constante.


El derramamiento del Espiritu Santo, es un evento no solo visto por Joel, a continuacion citamos otros pasajes:
  • Is 32:15
  • Is 44:3
  • Ez 36:26-27
  • Ez 39:29
Al referirse en toda carne estaba haciendo la aclaracion de un hecho completamente terrenal, con lo cual se diferenciaba el papel del Espiritu Santo en el antiguo testamento con el que realizaria en el nuevo testamento, su relacion seria de persona a persona.



El Espiritu de Dios, sera derramado sobre toda carne (2:28-32). Debemos notar que el evento citado en este pasaje no es un hecho aislado sino previsto en el plan de Dios, percibido desde Moises.
Pedro citaria este pasaje mas tarde en el dia de Pentecostes (Hch 2:16-21), no lo hizo indicando que Pentecostes fuera el cumplimiento de la profecia de Joel, sino mas bien un ejemplo de la misma.





El profeta Jonas.

1. Marco Historico.

No se sabe quien escribió el libro y nada sabemos acerca de Jonas, mas alla de lo que aparece en 2 R 14.25, el autor, se refiere a Jonas como a un personaje histórico. Se habla de su ciudad natal, y se nos da el nombre de su padre y del rey  bajo el cual sirvió.
Jesus testifico de Jonas como de un relato literal(Mt. 12:38-41; 16:4; Lc 11:29-32)
Para cuestión de estudio colocamos en el tiempo a Jonás en el ano 780-750 a.C. pero algunos lo ubican en el siglo VI o V a.C.

2. Introducción.
  • Básicamente podemos decir que el Libro de Jonás, recoge la historia de un profeta desobediente y no muy compasivo.
  • La historia es simple e increíble, lo cual a provocado diferentes interpretaciones:

1.- La interpretación mitológica. Los cuales ven el relato como un cuento influenciado por un relato mágico o liberal.

2.- La interpretación alegórica o parabólica. Desde este punto de vista el libro es simplemente visto como una amplia parábola, se dice que seria incorrecto tomar como algo literal el pasaje que relata el profeta ya que sale de la realidad, mas bien es necesario sacar la interpretación de este, como una lección de moral para Israel.

3.- La interpretación histórico-literal. Solo este puede ser el punto de vista correcto:

a.- El relato presenta un hecho histórico real los nombres de las ciudades y los personajes son comprobables.
b.- El libro de Reyes lo respalda.
c.- Jesús lo cita como un relato literal.

3. Mensaje.

La mención de Amitai, el padre de Jonás (1.1), es la única noticia que el libro de Jonás (=Jon) facilita para la identificación personal del profeta. Es la misma información que se halla en 2 R 14.23–25, donde se añade que Jonás vivió en tiempos de Jeroboam II, rey de Israel (783–743 a.C.). Sin embargo, de un modo diferente al habitual de prestar a la figura del profeta una atención meramente circunstancial (cf., p.e., Is 6.5; Jer 7.1–15; 26.1–19; Os 1.2–3.5; Am 7.10–17), el libro de Jonás, escrito probablemente mucho más tarde, consiste de principio a fin en una especie de relato biográfico. Se trata de la peripecia protagonizada por el propio profeta, un hombre que, en contra de sus deseos, es enviado por Dios a cumplir fuera de Israel, en Nínive, la lejana capital del imperio asirio, el arduo cometido de anunciar a sus habitantes que en el término de cuarenta días la ciudad sería destruida (3.4).
La narración propone a Nínive como paradigma del pecado. A los ojos de Dios, la maldad ha crecido allí (1.2) hasta el punto de que su inminente castigo ya ha sido decretado. La gravedad del asunto convierte en sumamente delicada la misión del profeta. Este, consciente del problema, busca en la huida la manera de zafarse de su responsabilidad, y en vez de emprender hacia oriente el camino que conducía por tierra a la capital de Asiria, se embarca en una nave rumbo a Tarsis, hacia occidente, para escapar «de la presencia de Jehová» (1.3).
Desde la perspectiva de su negativa a cumplir el mandato divino, Jonás puede ser comparado a otros profetas del AT que igualmente se resistieron a aceptar la misión que Dios les encomendaba. Moisés, Elías, Jeremías y otros, apelando a posibles razones de incompetencia, debilidad o temor, trataron, lo mismo que Jonás, de evitar la responsabilidad que Dios cargaba sobre sus hombros.
Pero probablemente fue Jonás el profeta que con mayor tenacidad mantuvo su resistencia. Y cuando se vio forzado a ir a Nínive y comunicar el mensaje de que era portador, lo hizo con enojo, llegando al extremo de lamentar amargamente la salvación de la ciudad a la cual había él anunciado la inminencia del desastre. Le dolió que los ninivitas se convirtieran de su mala conducta, y que Dios se volviera atrás «del mal que había anunciado hacerles, y no lo hizo» (3.10). Porque Jonás, que no había tenido miedo de confesar su nacionalidad y su fe (1.9), e incluso que no había dudado en ofrecer su vida para que otros se salvaran (1.11–12), temía en cambio la pérdida de su prestigio de profeta, temía quedar mal ante los ojos de los demás. Y prefería la muerte a seguir viviendo tras lo que él consideraba el fracaso de su misión (4.1–3).
Por otra parte, en la figura de Jonás se descubre al israelita estrecho de miras, para quien la salvación es un privilegio otorgado por Dios en forma exclusiva al pueblo judío. Pero precisamente el desarrollo del relato conduce a la conclusión opuesta de que Dios no hace diferencias entre un ser humano y otro. Esta es la actitud que el profeta no entiende en Jehová, en «su Dios», al que él oraba «desde el vientre del pez» (2.1). Sin embargo, en esa su incapacidad de comprender el valor universal del amor de Dios radica la extraordinaria fuerza dramática del libro. Todos, se trate de judíos o de gentiles, son objeto por igual de la misericordia de Dios; y todo pecador que se arrepiente y cambia de conducta tiene la puerta abierta a su perdón (1.16; 3.10; 4.10–11.- Cf. Jer 18.8; Ez 18.23, 31–32).
Este libro tiene un notable valor simbólico, recogido por el NT en las palabras de Jesús acerca de la «señal de Jonás». Al pedirle algunos escribas y fariseos que hiciera una señal milagrosa, Jesús, relacionando su propia muerte con la historia del profeta, les responde que ya no habrá otra señal que la de Jonás (Mt 12.40).

4. Bosquejo

1. Jonás huye de Jehová (1.1–16)
2. Oración de Jonás (1.17–2.10)
3. Nínive se arrepiente (3.1–10)
4. El enojo de Jonás (4.1–11)

5. Profecía.